una vez me dieron una coca-cola que estaba mala…
Hay veces en las que uno pierde la conciencia de sí y cuando la recupera se da cuenta de que está haciendo o diciendo algo no muy normal o adecuado en personas de su edad, puede ser cosa parecida al lapsus freudiano: lo reprimido regresa durante unos instantes para ponerte en una situación límite, luego se vuelve a esconder tras esas “maravillosas” presiones civilizatorias, “¿en qué estaría yo pensando?”, ese es el problema, porque también se piensa dónde no se es, y se es dónde no se piensa, (félix dixit, citando a algún freudiano, supongo), y es que a veces pensamos con el niño o con el animal.
¿Quién no se ha creído alguna vez Napoleón?, así, sin más, en el salón de casa mientras ves las noticias con la familia, le dices a tu madre que hay que sacar de inmediato a las tropas de España porque los prusianos se están amontonando en la orilla del Rin, “¿qué dices, hijo?” “eh, no, nada que Letizia Ortiz cada vez está más delgada” .
Hace dos veranos estuve en el Museo Munch de Oslo, nada más entrar sufrí un colapso de estos …”¿dónde está javi?” al lado; sentado con unos rotuladores en la mano intentando hacer un dibujito en un cuaderno que había en la zona infantil del museo, kathrine me dedicó su mejor sonrisa y me dijo: “eso está para las niño”, “Joder!, yo pensaba que lo habían puesto por si a uno viendo los cuadros le entraba la inspiración…”, así me excusé, aunque en realidad no tenía ni la menor idea de cómo había llegado allí.
Esta tarde mientras mirábamos las calificaciones de la asignatura análisis de datos otra vez he desconectado, y me he puesto a buscar apellidos raros mientras la gente me decía cosas sobre las que yo a los cinco segundos volvía preguntar, menos mal que son buena gente y se han reído conmigo, por cierto, planean darme una paliza el lunes 12 …
¿Se os va la olla con frecuencia?, ¿sí?, contadme vuestro caso…

oye, el de la foto eres tú? dime que sí y me alegras el día :jajajajaja
por cierto, porqué mirabas la notas de esa asignatura? se supone que tú ya eres licenciado o no??? y si no lo eres, llevas 6 meses de ida de olla como licenciado cursando los cursos de doctorado??? y por último, porqué co***nes estáis convirtiendo las bitácoras en un puto “confesionario”??? pero si no tenéis tantos lectores, joderrrr!!! cuando se “metaforiza” la blogosfera como “la conversación” no significa que los blogueros pregunten a sus lectores por sus secretos más íntimos, es algo más complejo que eso, es… es… es… interacción social!!! o es que tú le vas preguntando a la gente por la calle, así de repente y a bocajarro, oiga usted, cuándo fue la última que salió de casa en zapatillas de andar por “ídem”???
de todas las maneras, ánimos y un saludo para la parroquia :jajajajaja
ciao!
que vaaaaaaaaaa!, el de la foto no soy yo (ojalá) jejej, es colega que escribe canciones punk que hablan sobre delfines… jjejee, un tipo peculiar. Y la carrera… creo que la acabé, aunque …, sí! la acabé porque recuerdo que lo estuve celebrando
con respecto a la “bitácora-confesionario”, lo que yo pongo tiene aquí tiene (a ojo) un 90% de ficción y el 10% restante está “retocao”, si alguien me quiere contar sus intimidades perfecto, pero creo que llegarán más comentarios del estilo de lo de Napoleón!!!
me lo suponía, pero en fin, puestos a desvariar, interesante devarío .
ciao!
jejeje… sabía que ibas a escribir de Coulouscou!
A mi ayer me dio uno arrebato napoleónico con el temita, de estas venas de tomar decisiones sobre cómo hacer las cosas y pegar cuatro gritos a lo Mafalda (igual resulta que hoy se ha arreglado, alguien me escuchó y… aaaay si esq no saben hacer nada solitos)
a mi la vena niña me traumatiza cuando a mi hermana (de ocho años) le da vergüenza ajena porque estoy actuando como una niña. Es una sensación un tanto horrorosa, así como un cambio de papeles que no me acaba de molar…………..
aaah! y sobre la paliza deja de quejarte tanto, que igual te toca antes de lo previsto, así que tu al quite, no vaya a ser…. jajaja
Vamos a ver, la paliza el día 12, no me cambieis las fechas cada dos por tres que tengo mucho que leer y si pego no me concentro.
Yo tampoco tengo ni idea de cómo coño he llegado a casa cada día cuando me bajo del coche sino me acuerdo de la mitad del camino que hago. Luego me entra el pánico de haber atropellado a una vaca y no haberme dado ni cuenta. Maldita rutina.